Historia

Cronología

1194 Año en que se construyen los baños. La ciudad de Girona tiene todavía la estructura romana. Los baños están en el exterior. 1294 Se produce la reconstrucción de los baños. La ciudad se encuentra en expansión en los barrios periféricos. La zona de los Baños Árabes se convierte en una zona poblada. 1618 Año en que los baños forman parte de un claustro. El recinto fortificado ya tiene la configuración que se mantendría hasta nuestro siglo. Los baños quedan dentro del recinto. 1929-1932 El edificio sale del claustro y se inicia su rehabilitación. La ciudad experimenta una expansión urbanística. Aparece una cierta sensibilización arqueológica.

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La fecha más antigua en que se documenta la existencia de los baños se remonta al 18 de diciembre de 1194. El documento manifiesta que los baños de Girona han sido construidos por orden del rey, Alfonso I el Casto; que son propiedad del monarca y que se trata de una nueva construcción, sin dar a entender que se trate de una reedificación, construcción o transformación. El edificio es de estilo románico, pero el monumento no niega las influencias árabes herederas de la tradición termal grecorromana, que afectan a los elementos arquitectónicos y la estructura funcional de los baños. Es con la conquista de Lleida y Tortosa cuando se descubre este sistema de baños, que se importa en Girona.

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A finales del siglo XIII los ataques por parte de los ejércitos del rey de Francia, Felipe II de Borgoña, provocaron que el edificio de los baños resultara víctima de la situación hasta tal punto que necesitó una reconstrucción casi total. El rey Jaime II accedió a la propuesta por Raimon de Taialà, que reconstruyó el edificio entre el 24 de marzo del 1294 y el 4 de diciembre de 1296. Está documentado que hasta el 1366 los baños fueron públicos. Ahora bien, desde aquella fecha hasta 1416, hay un vacío de referencias históricas sobre el equipamiento. En ese año se vuelven a tener noticias, pero entonces se habla de unos baños que ya no son públicos; las referencias documentales hablan de una casa, con su huerto y unos baños que están integrados en ella. Entre los siglos XV y XVI, pues, parece que formaron parte de una propiedad particular.

En el siglo XVII se construyó el monasterio de capuchinas, hecho que comportó que los baños quedaran incorporados. Buena parte del complejo arquitectónico de la zona, incluidos los baños, se vio afectado por una rigurosa clausura, hecho que también cambió el carácter de toda la zona. Las monjas los conservaron para su uso. Por ejemplo, utilizaban la antigua piscina como lavadero.

En los años 1929-1930 se produjo la segregación de los baños después de que quedaran casi olvidados en el interior del monasterio de clausura. El 8 de marzo de 1929 se firmó un convenio en virtud del cual se desvinculan los baños del conjunto del edificio monástico. El acuerdo lo firmaron el presidente de la Diputación y la abadesa de las capuchinas.

Desde la fecha de construcción de los baños, su entorno ha experimentado notables cambios. Si en un principio se construyeron a las afueras de la ciudad, ahora están integrados en una zona urbanizada y habitada.

En la década de los sesenta del siglo XX se abrió al paseo Arqueológico, dando a una calle más ancha, mejor vecindad y a un mejor carácter en general. Conseguida la exclaustración y realizadas las obras pertinentes, los llamados Baños Árabes han podido ser visitados, estudiados y admirados y se han incorporado al conjunto arqueológico que Girona ofrece a sus visitantes. Desde 1931 hasta 1939 estuvo bajo la responsabilidad de la Comisaría Delegada de la Generalitat; desde 1939 hasta 1992, al cuidado de la Diputación, y actualmente han sido confiados al Consell Comarcal del Gironès.